La Sierra Norte se afianza como destino para primera residencia
Reportaje publicado en el diario El Mundo
 
Torrelaguna en la Red -02/11/2005

 
Torrelaguna es uno de los principales municipios de la Sierra Norte de Madrid.
El precio de la vivienda en Madrid y en las localidades de su área de influencia ha convertido a la Sierra Norte en un buen destino para los madrileños que quieren comprar su primera residencia a un precio razonable. La Sierra Norte se afianza como alternativa ecológica a las grandes poblaciones de las provincias limítrofes, como Guadalajara o Toledo, que en los últimos años han experimentado un crecimiento espectacular con los 'damnificados del boom inmobiliario'.

No en vano, algunos puntos de la zona distan de Madrid menos de 50 kilómetros. Su rico entorno medioambiental ofrece, además, unas condiciones de vida excepcionales para aquellos que huyen del estrés de la gran ciudad.

Las localidades que están experimentando un mayor crecimiento urbanístico son las más cercanas a la capital o las que cuentan con mejores conexiones. Pero el auge de la comarca es generalizado. De 1999 a 2004, el número de habitantes creció más de un 25%. Además, casi todos los municipios se encuentran inmersos en pleno proceso de aprobación de nuevos planes urbanísticos, que multiplicarán su capacidad de expansión.

Conexiones

Sin comunicación por ferrocarril, las carreteras son el único enlace con el resto de poblaciones de la Sierra Norte y de la Comunidad Autónoma. La más importante es la A-1 o carretera de Burgos, una vía de alta capacidad, con dos carriles en cada dirección, que atraviesa la Sierra de Sur a Norte, desde El Molar hasta Somosierra. Los pueblos más próximos a este eje de comunicaciones, como La Cabrera, Venturada o El Vellón, son los que están notando un aumento del número de habitantes y de primeras residencias.

«Son pueblos cercanos a Madrid que no están tan metidos en la Sierra. Están en las faldas y tienen más disponibilidad de terrenos y menos cortapisas de tipo medioambiental para poder edificar», explica Daniel Arberos, portavoz del Patronato Madrileño de Áreas de Montaña (Pamam), un órgano creado por la Comunidad Autónoma de Madrid en 1986 para favorecer el desarrollo de esta zona de la región.

La forma de expansión más frecuente en estas localidades es la creación de amplias urbanizaciones en los alrededores del casco antiguo, en las que se edifican unifamiliares independientes, adosados o pareados. Las construcciones en altura son menos frecuentes en estos municipios y se reservan para el núcleo urbano.

Los compradores de primera residencia en estas zonas proceden mayoritariamente de la capital y demandan unifamiliares. Valoran especialmente el entorno natural de la Sierra Norte y la tranquilidad que se respira en estas poblaciones. Por su parte, las construcciones plurifamiliares, que en raras ocasiones superan las tres alturas, satisfacen generalmente la demanda de los residentes del propio municipio.

El precio de los unifamiliares es ligeramente más bajo que el que alcanzan este tipo de viviendas en la capital o en las poblaciones cercanas, y se reduce conforme aumenta la distancia a Madrid y empeoran las comunicaciones. Aún es posible encontrar chalés adosados con parcelas de 150 metros cuadrados y 150 metros cuadrados construidos por 180.000 euros, aunque el coste medio de este tipo de construcciones en la zona ronda los 240.000 euros.

La inmigración se ha convertido en otro de los puntales de la expansión de estos pueblos. «En muchas poblaciones se ha experimentado un gran crecimiento debido a la llegada de extranjeros. En su mayoría, se trata de empleados de la construcción que se han desplazado a trabajar a la comarca y se han quedado a vivir en localidades como El Berrueco, Valdemanco o Buitrago de Lozoya, que son las poblaciones que tienen mayor porcentaje de inmigrantes», apunta Arberos.

Equipamientos

A pesar del pequeño tamaño de estos municipios (ninguno supera los 3.000 habitantes) el equipamiento de la zona ha mejorado mucho en los últimos años. El impulso de la Sierra Norte como destino turístico verde de calidad, dentro de la propia Comunidad de la Madrid, y el incremento de la población servirán para apuntalar la calidad de los servicios que ya se prestan.

«Hay que tener en cuenta que hasta los pueblos de 80 habitantes cuentan con centros públicos de conexión gratuita a Internet, consultorios médicos que funcionan un día a la semana, alojamientos hoteleros... Con la llegada de población se van inaugurando guarderías, colegios e, incluso, pequeñas residencias para ancianos, muy demandadas porque hay mucha población mayor. La última se ha abierto en Robledillo de la Jara», explica el portavoz de Pamam.

Los principales pueblos de la Sierra (Bustarviejo, Rascafría, Torrelaguna, La Cabrera y Buitrago de Lozoya) cuentan con servicio de autobuses directos al intercambiador de plaza Castilla, en Madrid. Para mejorar las conexiones entre los municipios de menor tamaño, éstos se han agrupado en mancomunidades y han creado una red de transporte, que los conecta con minibuses.

JOSÉ MARÍA OLMO -- DIARIO EL MUNDO

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