La fecunda inquietud y el noble quehacer de la Villa de Torrelaguna los encontramos en las vidas de paisanos ilustres, naturales y vecinos, hombres y mujeres, que, en todo tiempo, dieron fama al viejo escudo heráldico de la localidad. |
Nacido en Torrelaguna, en 1436, descendía de una familia noble proveniente de la Villa de Cisneros. Una vez terminado sus estudios de Derecho y Teología en Salamanca, volvió a su pueblo natal donde daría clases particulares de Derecho. Marchará a Roma, pero regresa a Castilla cuando recibe la noticia de la muerte de su padre. Durante esta época queda vacante el puesto de arciprestazgo de Uceda, tomando posesión del cargo. Se enturbió su nombramiento siendo encarcelado, a causa de que el Arzobispo de Toledo había nombrado también a otros para el puesto, fue obligado a renunciar, pero él se negó, sin embargo logró conservarlo. En 1492, Isabel la Católica, le nombra su consejero y confesor. Hizo que en el s. XV alcanzara el pueblo su mayor esplendor. Se ocupó de construir un Posito, actual Ayuntamiento, y un Acueducto. También se ocuparía de fundar el Hospital de San Bartolomé y un Convento de Franciscanos de la Madre de Dios, levantado a las afueras de la muralla y destruido por el general Hugo, de éste sólo quedando hoy una espectacular espadaña. De igual modo se ocupó de las obras de la iglesia parroquial, durante su periodo como arzobispo de Toledo, considerada como uno de las joyas góticas de la Comunidad de Madrid. Durante el siglo XV Torrelaguna contaba con 2.500 habitantes, de los cuales una décima parte de la población, era judía, contando con sinagoga y cementerio propio. En 1474, los Reyes Católicos vivieron en la Villa; siendo en 1498 punto de encuentro de Las Juntas de Castilla teniendo como fin la aprobación los estatutos de la Santa Hermandad, aboliéndose posteriormente en 1498 por los Reyes Católicos, pues llegó a poseer demasiado poder e independencia al margen del poder real. Isabel I la Católica presentó al Papa una lista de candidatos para la elección de obispos y cardenales; siendo Francisco Jiménez de Cisneros elegido. Al morir Fernando el católico, en 1516, es nombrado Regente de España en virtud del testamento de éste; en oposición del preceptor de Carlos I, Adriano de Utrecht. Crea una milicia activa, llamada "Gente de Ordenanza", provocó rechazos e insurrecciones. Cae enfermo, y es trasladado al convento de la Aguilera y más tarde a Roa de Duero (Burgos), donde murió en noviembre de 1517. |
Mujer de altísimas cualidades humanas y morales, dedicó su vida al cuidado de su familia y al culto de la Virgen. Con afanes de perfección espiritual, después de la crianza de su hijo, Juan o Iván, se retiró a la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, a las orillas del Jarama, en el término municipal de Torrelaguna, en donde llevó austera y perfecta vida de religiosa de ermitaña. Calumniada ante su esposo, éste comprobó, desde un lugar oculto, la inocencia de su esposa al serle manifestado el milagro de pasar, ésta sobre una simple tela, flotando sobre las embravecidas aguas del río Jarama. Durante la enfermedad y hasta la muerte de San Isidro, ella le acompañó en Madrid en todo momento. Viuda, regresó a su ermita y desde allí atendió el culto de la Virgen en otras ermitas del contorno fundando una congregación llamada de San Marcos para mantener la asistencia y devoción en estas ermitas. Murió en olor de Santidad, siendo enterrada por sus vecinos en la ermita que fue residencia y morada. Su fama hizo que en los siglos posteriores fuera visitada su tumba y considerada milagrosa. Con el paso de los años y el aumento de su culto, el rey Felipe III ordenó el traslado de su cuerpo a la Catedral de San Isidro de Madrid, junto a los de su esposo, para que allí recibiera debida veneración y culto. En el siglo XVIII fue canonizada por Benedicto XIV Papa. En Torrelaguna se conservan la vivienda en la que la tradición dice que vivieron los santos labradores. |
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Nación en Córdoba en 1411 y murió en Torrelaguna en 1453. Poeta castellano, se formó en Salamanca y en Roma. Secretario latino y cronista de Juan II de Castilla. Escribió varias obras poéticas, pero la más conocida fue "El laberinto de la Fortuna" o "Las trescientas", poema épico dirigido al rey. Enriqueció el idioma castellano con numerosos neologismos o nuevas expresiones lingüísticas. Gozo de la amistad de otro gran poeta de Castilla, el Marqués de Santillana, don Iñigo López de Mendoza, señor de Buitrago, el cual le hizo y costeó su importante mausoleo en Torrelaguna del que se conserva un cuarteto-epitafio señalando donde se encuentran los restos del poeta cordobés en la Parroquial torrelagunense. En 1945, la Real Academia Española de la Lengua rindió homenaje al poeta realizando un solemne acto de reconocimiento de la tumba, dejando una lápida conmemorativa. El 7 de junio de 1984, sus restos fueron exhumados para su comprobación científica dentro de un programa patrocinado por las Academias de la Historia y de la Lengua y Cátedra de Medicina Legal para el reconocimiento y autentificación de restos de hombres ilustres españoles. El 6 de julio del mismo año fueron devueltos nuevamente a su tumba original ante la presencia del Secretario Perpetuo de la Real Academia Española de la Lengua. |
Gentilhombre de Cámara y Guardarropa de S.M. Felipe II de España. Alcalde de Torrelaguna por los Hijosdalgo, fundó la Capilla de San Francisco del Convento Franciscano de la Villa, sede de la Archicofradía Local de V.O.T. del Cordón de San Francisco, de gran influencia social de la localidad y mausoleo, por herencia, de los Marqueses de Villanueva de la Sagra. Su hermano Gabriel fue Capellán de Cámara del mismo rey. Casó con doña Leonor del Mazo, dama de la reina Isabel de Valois, muy apreciada en la Corte y que también realizó una interesante labor social en la Villa. |
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